Historia

Historia

De los orígenes de la Villa de Galisteo, se conoce poco, pero si algo de cierto hay es que empezó siendo un "Casto" o campamento: fundado por los antiguos moradores de la estación romana de Rusticiana, en la Vía de la Plata camino de Mérida (Emérita Augusta). En estas estaciones se  cambiaban los tiros de caballos para proseguir casi ininterrumpidamente  la marcha. Rusticiana fue una "Mansio" o "Station", modernos estudios  sitúan esta "Mansio" en el centro del cerro de las Brujas, a unos dos Km. de Galisteo. Próximo al arroyo Zarzoso, y cerca también de una alamedilla  denominada "Trampal ", que aún existe en la finca de Larios, con una  laguna de abundante agua y que en la actualidad se la conoce con el  nombre de "El Pantano".


Con el paso del tiempo crecieron tanto sus habitantes que la mayoría de ellos,  ganaderos, se apartaron un poco de la estación para defenderse de los frecuentes merodeos de tropas. Se agruparon en un campamento, después  aldea... y al finalmente villa. Así nace Galisteo.

Algunos historiadores admiten que fue la MEDINA GALIAYAH donde descansó Almanzor en el año 997 cuando iba a Galicia. Lo cierto es que Galisteo  ya existe al comenzar la Reconquista,de lo que es prueba evidente su muralla  que es obra almohade.

Fue visitada y pasaron por Rusticiana, además de por muchos reyes y caídes moros, por Fernando II, Alfonso IX, Fernando III el Santo, Juan II y los Reyes Católicos en las jornadas gloriosas de las tomas de Cáceres, Coria, Córdoba, Sevilla y por último Granada.

De aquí, como antes se dice, se supone pueda arrancar agrupación,
cuyo nombre se desconoce y que posteriormente se llamaría Galisteo, cabeza del señorío que lo constituyeron pueblos de: Montehermoso, Pozuelo,  Baños, Guijo de Galisteo, Aceituna, Riolobos, Holguera, Rinconada, Malpartida,  Aldehuela, Carcaboso. Aumentando este señorío posteriormente por el III  conde de Osorno y III duque de Galisteo, Don Garci Fernández Manrique de  Lara y Toledo, con el Arquillo, Pasarón y Torremenga.

No cabe duda de que al estar comprendido dentro de la Vetonia  (región que abarcaba las provincias de Salamanca, Ávila, Cáceres y parte de las de Valladolid, Segovia y Zamora, una porción de las de Toledo y  Badajoz, y otra de Portugal), y dada la proximidad de Coria, ciudad fundada  por éstos, es posible que los Vetones debieron de aprovechar la estratégica  situación de la plaza; pero no hay constancia de ello, así como tampoco del  nombre que le dieran los musulmanes que la ocuparon siglos después.

Los romanos cabe la posibilidad que estuvieran también; pero si así fue,  debió ser con carácter transitorio, sin que se pueda afirmar nada en concreto.


Algunos autores admiten, como hecho cierto, que la Medina Ghaliayah en la que  descasó Almanzor, califa abasida, caudillo de los moros de España (939 a 1.002)  cuando se dirigía con sus victoriosos ejércitos a Galicia y que luego fue  vencido por los cristianos en la Batalla de Calatañazor, donde resultó herido,  muriendo a los pocos días en Medinaceli; esta Medina, repito, sita en la margen  izquierda del río Jerte, se trataba de lo que hoy es Galisteo; pues que existía  el recinto fortificado con murallas, está claro, ya que la traza es árabe,  ignorándose qué nombre dieron éstos a la fortaleza y qué fracción de  invasores estuvo primeramente y construyó las murallas citadas y el alcázar,  pues los primeros árabes, con gran número de bereberes que ocuparon  la península en su casi totalidad en el año 711, aunque ésta no aceptó  el dominio musulmán plenamente hasta el año 714. Cabe la posibilidad de que  fueran estos o los almorávides, que vinieron posteriormente, quienes ocuparan  por esos tiempos la fortaleza o la construyeran.

Desde principios de nuestra Era ya había judíos en España, y uno de los primeros asentamientos, aparte de los de las zonas Tarraconense y Baleares, fue Mérida, donde hubo una colonia bastante numerosa, desarrollando múltiples actividades artesanales, comerciales y bancarias.

 

Con motivo de la grandiáspora que tuvo lugar tras la destrucción de
Jerusalén a manos del futuro emperador Tito, en el año 70 de nuestra era, llegaron, por el siglo II, a Mérida, entonces capital de Lusitania, varias familias, entre ellas, como más principales, la de un tal Justinus, dedicado al comercio de sedas, paños y cueros, y posteriormente la de Baruj, tejedor y bordador experto, de cuya descendencia hubo médicos afamados y buenos economistas. Se constituyeron en Aljamas(del árabe
Al Chamaha, y del hebreo Canal) y éstas a su vez en "juderías", barrios separados de los cristianos, generalmente con una sola puerta  de acceso en muchos casos, y cuya llave posteriormente, era custodiada por  el corregidor durante la noche dando origen a las nuevas juderías, no segregadas del resto de población.

 

Bajo el reinado de Sisebuto (621) éste obligó a los judíos bautizarse, bajo pena de   excomunión. El IV Concilio de Toledo en e año 633, desautorizó la conducta de Sisebuto. Alfonso X, muy posteriormente, instauró el cargo de "Rab Mayor", que estaba por encima de las aljamas, con autoridad sobre todos los judíos del reino. Sus funciones estaban relacionadas con el campo de la justicia y con el reparto de impuestos entre aljama y aljama.

 

Según J. Luis Lacabe, en el siglo XIV existían entre Cáceres y Badajoz 63 juderías,
entre ellas la de Galisteo.

 

Al ser abundantes los caseríos judíos en esta región probablemente éste sería uno de ellos, Donde los árabes posteriormente construyeran el fuerte con sus murallas y alcázar.

 

Queda, pues, hasta el momento por dilucidar o aclarar con exactitud o aproximadamente quiénes fueron los primeros en ocupar el montículo donde está ubicado el pueblo de Galisteo, aunque la conjetura más aceptable, aparte de la de los moradores de Rusticiana, pueda ser la que se cita anteriormente, o sea, que los árabes construyeran sobre el hipotético caserío judío las murallas, etc..., y aceptasen la denominación dada por éstos al poblado,  aunque al traducirla y utilizarla los árabes imprimieran alguna modificación complementaria, que desaparecería, quedando reducido al nombre por el que  ha sido siempre conocido: Galisteo.

 

El nombre parece ser topónimo variación dialectal de la voz "Galilea". Durante la ocupación musulmana, al parecer servía del centro desde el cual se organizaban y llevaban a cabo incursiones guerreras o de saqueo contra otras regiones limítrofes, frecuentes en aquella época.

 

Castilla, en el siglo IX se constituyó en condado, y no cabe duda de que Galisteo,
integrado en el conjunto, siquiera como uno más, sin personalidad propia.

En el año 950 se proclama la independencia del condado de Castilla, que a partir de entonces es nombrado en todos documentos como estado soberano.

Siendo rey Bermudo III, Sancho el Mayor, de Navara, ocupa en la frontera castellano-leonesa tierras que Bermudo considera suyas entablándose una guerra entre ellos.

Firmada la paz, Sancha, hermana de Bermudo III, se casa con Fernando, hijo segundo de Sancho el Mayor, recibiendo ambos esposos Castilla, ya con el título de reino, en el 1.029. Así continúo Galisteo asumiendo todas  las vicisitudes del reino, hasta el 4 de julio de 1.268 en que desmembrado del conjunto, es adjudicado por Alfonso X el Sabio a su hijo Fernando de la Cerda, como se explicará.

 

A la liberación por los cristianos de estas tierras existía según Mélida- en lo que se llamó Galisteo, un castillo convertido luego en palacio. Este  castillo es reconstrucción del árabe, como lo prueba un blasón o escudo  con su media luna grabado en piedra, que luce, aunque bastante deteriorado,  sobre el arco escarzano de la entrada al recinto.

Esta torre, castillo o palacio, fue reconstruida por el conde de Osorno y III Duque de Galisteo Don. Garci Fernández Manrrique de Lara y Toledo,  al mismo tiempo que por mandato de este conde construyó el curioso campanil o torre estaría de la Villa de Pasarón de la Vera, con un remate octógono de idénticas características al de Galisteo.

A este castillo o palacio, durante siglos y en la actualidad. se le conoce  con el nombre de "La Picota".

 

GALISTEO, VILLA, SEÑORÍO Y CORTE

La primera noticia documentada de la villa data de 1.217. Alfonso IX de León concedió este lugar a la Orden de Calatrava. Figura también Galisteo entre las villas y lugares que Alfonso X "El Sabio" concedió en 1.268 a su primogénito Don Fernando de la Cerda.
 

En 1.429, el rey Juan II hizo merced del Señorío de Galisteo a Don García Fernández Manrique, Conde de Castañeda y Osorio, uno de cuyos herederos obtuvo en 1.451 el título de Conde de Galisteo, título que se elevó a Ducado en 1.631. A él pertenecen los pueblos de Pasarón, Pozuelo Torremenga, Montehermoso, Baños, Riolobos, Holguera, Aldehuela,  Carcaboso, Valdeobispo, Aceituna...

El engrandecimiento del Señorío produjo en él obras públicas de utilidad general.
Destacó entre los benefactores de ellas el Duque Don Garcí Fernández Manrique de Lara, III Conde de Osorno. Con él se construyeron las obras más importantes de la Villa de Galisteo.

En el siglo XVI vino la decadencia; se enajenaron los bienes nobiliarios con la Duquesa del Arco y Montellano, llegándose a vender hasta la suntuosa casa palacio, símbolo del Señorío.